Esencia de Mandarina (Citrus reticulata)
- reflexomarina
- 25 abr
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Todos llevamos un niño/niña interior con sueños frustrados, vulnerable, herido, oprimido, abandonado y tristemente silencioso o colérico que se olvida cuando somos adultos.
El aceite esencial de Mandarina nos recuerda que ese niño/niña está esperando ser aceptado y reconocido para liberar nuestro potencial creativo, descubriendo nuestra verdad profunda, esa que no cambia con el tiempo, nos invita a tumbar las barreras de protección que protegen el corazón y así, expresar lo que somos.
La mandarina nos lleva a lo esencial, a la alegría del corazón, nos acompaña a crear nuevos espacios para nuevos comienzos.
El espíritu de este árbol nos ofrece un fruto de color naranja en forma de esfera,que nos recuerda las linternas de papel de la cultura China, con ellas, celebran las fiestas del año que pasó y el año que esta por llegar. Los chinos reciben el año nuevo con mandarinas que simbolizan riqueza material, éxito y buena fortuna.
La cáscara es como un pericardio que protege un corazón bien jugoso, tiene efecto sedativo en el sistema nervioso, calma el corazón y la mente regulando el ritmo cardiaco.
Cuando nuestro corazón se cierre recordemos la ternura del abrazo jugoso y calmante de la mandarina.

